El esmalte que recubre los dientes es el tejido más duro del cuerpo humano, pero no es indestructible. Podría definirse como una capa protectora que ayuda a que los cambios bruscos de temperatura en las comidas y bebidas no dañen los dientes. Aun así, en muchas ocasiones se cometen errores que hacen que esta cobertura pueda estropearse. A continuación, conocerás algunos de los errores que dañan el esmalte dental sin que te des cuenta. Continúa leyendo el siguiente artículo de estética dental de Neofacial Cáceres.
¿Qué puede dañar el esmalte dental?
Seguramente hayas escuchado que el azúcar no es bueno para tus dientes, pues efectivamente, un consumo excesivo de este edulcorante puede dañar tu esmalte y fomentar la aparición de caries. En gran medida, las bebidas azucaradas son uno de los mayores problemas frente a la protección de la dentadura.
Algo similar ocurre con los ácidos, un corrosivo que incrementará el empeoramiento de la salud de tu esmalte. Se puede encontrar en bebidas como el té, el café o el vino tinto.
Por otro lado, tener una sonrisa blanca puede costar la salud de tu esmaltado. ¿Por qué? Debido al blanqueamiento o la decoloración frecuente. En este tipo de procedimientos se utilizan elementos químicos que pueden dañar tanto el esmalte como las encías.
En estos casos, es recomendable acudir a un profesional, ya que si realizas el blanqueamiento en forma casera, tu salud bucodental puede verse afectada.
5 errores comunes al cepillarse los dientes
Es importante tener una higiene bucal diaria para mantener unos dientes y encías sanos. Tanto en el cepillado como en el uso de hilo e irrigadores es importante la suavidad en el proceso.
Un cepillado extremo puede deteriorar el esmalte o agrietarlo con el tiempo. La falta de uso de irrigadores y seda dental puede ayudar a la acumulación de placa, lo que ayuda a la afectación de la capa protectora dental.
Si quieres prevenir esto, no pierdas detalle de los errores que dañan el esmalte dental al cepillarse:
Frecuencia: el cepillado tiene que realizarse dos o tres veces al día, un lavado excesivo diario, facilitará el desgastado del esmalte.
Uso de hilo: la seda dental es un paso que muchos se saltan en el cepillado, pero es tan importante como el uso del cepillo. El hilo accede a lugares que el cepillo no, por lo que es importante para evitar la acumulación de placa.
Potencia: la agresividad en el momento del cepillado puede jugarte una mala pasada. No porque cepilles tus dientes con mayor fuerza vas a mejorar tu higiene, al contrario, ya que puedes empeorar la laca protectora.
Cepillado inmediato: si has ingerido alimentos como zumos o frutas con un alto contenido en ácidos, el cepillado inmediato tras la ingesta, puede ser tu mayor enemigo. Esto puede generar una expansión del ácido por más lugares de la dentadura, lo que supone una mayor abrasión para tu esmalte.
Recambio del cepillo: en este caso, ya no solo es por el esmaltado, sino por la salud bucodental en general. Un cambio de cepillo a tiempo evita que las bacterias almacenadas en un cepillo viejo se transfieran a tu boca. Lo recomendado por los expertos es hacer un recambio cada tres meses.
¿Cometes alguno de estos fallos al cepillarte y estás empezando a ver tu esmalte afectado? No te preocupes, en Neofacial hay un equipo de profesionales expertos que te guiarán para que comiences a tener una higiene óptima.
Problemas que puede causar el daño en el esmalte dental
El deterioro del esmaltado puede acarrear problemas como una sensibilidad mayor al contacto con alimentos fríos o calientes. También pueden aparecer grietas en la superficie del diente, que suelen ser bastante visibles.
Además, es muy común la decoloración de la dentadura, con apariciones de manchas amarillentas o zonas más traslúcidas del diente. Pero no solo eso, ya que el dolor se incrementa en el cepillado al no contar con una capa protectora.
Por último, no hay que olvidarse de los bordes irregulares en las piezas dentales. Si te ha ocurrido, puede ser a causa de pérdida de parte del esmalte. En ciertos casos, hay que recurrir a los empastes, endodoncias o la implantación de coronas.
Si notas sensibilidad, cambios en el color de tus dientes o sospechas que tu esmalte está desgastado, acudir a una revisión odontológica permitirá detectar el problema a tiempo y aplicar el tratamiento más adecuado. En Neofacial podemos ayudarte a valorar el estado de tu esmalte y recomendarte la mejor solución para proteger tu salud bucodental.